Oxidente, de Martín Mendizábal

15 de julio a 4 de setiembre

En algún momento el viento va a llegar. Y es probable que se lleve todo.
Un viento que mueva las velas y agite el mar y levante la espuma.
Un viento que mueva los barcos que esperan.
Un viento que nos mueva hacia adelante, con las telas repletas de aire y las banderas volando y las nubes atravesando el cielo y los pájaros sobrevolando desordenados casi tocando el agua.

¿Qué es Oxidente?
¿Es un lugar?
¿Una idea?
¿Una isla desierta?
¿Un corazón herrumbrado por la sal, el agua, el tiempo que pasa?

¿Oxidente es una ciudad abandonada?
¿Un desierto?
¿Un río que baja furioso de la montaña?
¿Un campo que florece?
¿El posible escenario de una guerra?
¿Un paisaje que cambia constantemente de un segundo a otro?

¿Oxidente es la memoria o es el olvido?

Es el aire que mueve las alas del colibrí mientras, ingrávido, succiona el néctar de las flores.
Es el viento que sacude las ramas de los arboles.
Es mi infancia y es aquella casa que ya no esta pero estuvo.
Es el jardín y las uvas y es el vino y es el miedo y el único refugio
para la alegría que explotaba de repente, sin aviso.

Y todo esto, solo para un día descubrir que Oxidente podría llegar a ser el color del tiempo.

Martín Mendizábal
2022

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